Coronavirus COVID-19: Fertilidad y Reproducción


Progresivamente vamos conociendo más cosas sobre el SARS-CoV-2, una nueva cepa de coronavirus nunca antes detectada en humanos, y que es la causante de la enfermedad denominada COVID-19.

El 11 de marzo de 2020, la OMS denominó la situación como una pandemia y posteriormente en muchos países se decretó un estado de alarma, el cual de una u otra forma restringió muchas libertades y limitó la atención médica a situaciones de urgencia. Muchos procedimientos electivos, en el cual se incluyen los tratamientos de reproducción asistida, fueron suspendidos debido a las nuevas recomendaciones sanitarias. Esto ha afectado a una gran cantidad de mujeres y familias, y con el pasar de las semanas se han producido muchas modificaciones en las recomendaciones y han surgido muchas dudas en toda nuestra comunidad. El propósito de este artículo es responder a muchas de estas interrogantes relacionadas con COVID-19 y la reproducción.




¿Es Seguro embarazarse en tiempos de COVID-19?


No se ha demostrado que las mujeres embarazadas presenten una incidencia mayor de COVID-19, ni una mayor morbilidad comparado con mujeres no embarazadas de su misma edad.

A su vez, no se ha demostrado la transmisión vertical entre madre e hijo, aunque esto tampoco se puede descartar en un 100%. Solamente se han reportado algunos casos aislados que están en estudio por posible transmisión durante el parto.


Por todo lo anterior, ninguna sociedad científica ni gobierno desaconseja el embarazarse por vía natural en tiempos de COVID-19


¿Qué ocurre si debo realizarme un tratamiento de fertilidad? ¿Es recomendable en estos tiempos?


Es sumamente importante considerar la necesidad de las personas que buscan asistencia para conseguir un embarazo o preservar su fertilidad. Sin embargo en este momento todos

tenemos una responsabilidad con respecto al cumplimiento de las normativas locales, a fin de cuidar nuestra salud y la del resto. Por todo ello, a fin de minimizar riesgos en cuanto a la seguridad y salud pública, antes de iniciar un tratamiento en un centro de reproducción asistida se deben revisar las normativas locales en cuanto a movilidad y desplazamientos, y valorar con tu médico los riesgos y beneficios de iniciar el tratamiento en este momento.




¿Cuál es la justificación para retomar la actividad en los centros de reproducción asistida?


En una gran cantidad de países europeos, asiáticos, norteamericanos y sudamericanos se ha programado la reapertura de los centros de reproducción asistida, y con ello, el reinicio de los tratamientos de fertilidad.

Esto, considerando en primer lugar que en el marco del estado de alarma y emergencia sanitaria, los tratamientos de reproducción asistida se desarrollarán en una fase de estricto control epidemiológico y cumplimiento de normativas de la autoridad sanitaria.

Luego, tomando en cuenta directrices de la OMS, en las que la infertilidad es reconocida como una enfermedad con alto impacto en la salud mental de las personas y que la provisión de tratamientos de fertilidad debe ser considerada como una actividad esencial.

Además, no existe evidencia científica que contraindique expresamente el embarazo en la población fértil, por lo tanto el discriminar al paciente infértil y vulnerar su autonomía pasa a convertirse en un dilema ético.

Se debe considerar también que existen proyecciones de la persistencia de infección viral a nivel global a largo plazo, la cual tendrá intervalos variables según región geográfica, asociado al desarrollo paulatino de fenómenos de protección inmunológica en la población y la potencialidad de estudio del virus mediante test diagnósticos.

Todos estos factores inciden en la decisión de retomar la actividad, enfatizando en que será un regreso con nuevas normativas, en pos de mantener la seguridad de los pacientes y el equipo sanitario; y asegurar la calidad de los tratamientos ofrecidos.



¿Si decido posponer mi tratamiento de fertilidad, se afectará mi capacidad de tener un hijo?


No existe evidencia de que retrasar el tratamiento por un lapso de 2 a 3 meses afecte las probabilidades de embarazo, ni siquiera en pacientes con edades límites (mayores de 40 años) o baja reserva ovárica, según lo ha ind